Muchas son las pasiones de la humanidad. En mi país, el asado del domingo, el fútbol (soccer) y el dulce de leche son pasiones. En Estados Unidos, donde vivo, el futbol americano, el béisbol, el basquet, el Hockey sobre hielo, las carreras de autos, el futbol soccer, en fín, los deportes. Por supuesto que hablo en general. A mí me gustan los libros, la Biblia por sobretodo, las letras, la historia.

Habrán quienes amen cocinar, hacer el jardín, coleccionar algo, tomar fotografías. Actividades en la que nos podemos involucrar como partícipes, o como espectadores. La realidad es que si eres apasionado por algo, seguro que quieto no te quedarás. Irás moviéndote acorde la necesidad de suplir tu pasión.

UNA PASION: JESUCRISTO
Ser apasionado por Cristo es llevar una vida que se gasta y se renueva. Se cansa y toma fuerzas. Puedo ver las vidas de pastores mayores que dejaron su juventud en el camino para guiar a otros. De evangelistas que recorrieron el mundo y predicaron aún con la familia lejos y los hijos enfermos. De personas comunes que han sido puentes para que alguien alcance sanidad y santidad porque entregaron sus vidas a Jesús.

Hace tiempo me pregunté ¿qué te apasiona, Esteban?… y vino a mi mente la sonrisa de mi esposa, su mirada, la vida que recorrimos juntos. Mis hijos. Mis nietos. Y me quema el corazón cuando pienso en la pasión que siento por Jesús, su obra, su iglesia, y ¡nosotros, sus hermanos! Es entonces donde Mateo 28:19-20 (NVI) cobra sentido:

19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.

Quiero que pienses en que el objeto de tu pasión puede, y además quiere, acompañarte hasta el fin del mundo. Hasta el final de los días sobre esta tierra. Es el que llevará tu vida hacia donde Él quiere que estés y te dará la posibilidad de vivir eternamente en su presencia.

Dicen que la pasión contradice al amor. Y yo veo a un Cristo que me ama con pasión. Que nunca me deja sólo. Que se dio a sí mismo en la Cruz para que hoy, yo me apasione con Él. Y entienda que sólo por Él es posible llegar a la Gloria eterna y venidera.

Si llegaste a este blog por casualidad y no conoces de Jesús, te invito a conocerlo. Es un buen momento para que te apasiones por Jesús y te rindas a Él. Si estás dispuesto haz esta oración conmigo: “Padre eterno, te doy gracias por comenzar a entender que necesito a tu hijo en mi vida. Quiero que Él sea mi salvador y Señor. Quiero recibir a Jesús en mi corazón y comenzar a vivir una vida llena de tu amor. Te pido perdón por mis pecados. Aquellos de los que soy consciente y que me hagas consciente de aquellos que no lo soy, para poder confesarlos y recibir tu perdón. En el nombre de Jesús, Amén.”.

Si hiciste esta oración me gustaría conocerte aunque sea por esta vía. Para ello escríbeme por privado y con gusto te ayudaré a conocerlo.

Esteban R. Fernández
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Por favor escríbeme a esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

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