Es una preocupación que lamentablemente cada día crece más. Los adultos nos preguntamos cómo hacer para transmitir el tesoro de la Palabra de Dios a nuestros hijos, nuestros nietos. Los niños de hoy que parecen tan alejados de la comunión con la Biblia y desconocedores de un Dios que ama tanto a la humanidad que dio a su propio hijo en favor del hombre y la mujer. Es una constante en nuestras reuniones de ministerio, ya sea la pastoral en general o escuelas bíblicas dominicales, hora felices, y cultos de niños. Padres, maestros, pastores, líderes todos estamos en el mismo barco ¿cómo transmitimos nuestra fe a la nueva generación?

Como director del ministerio latino de Bíblica — la Sociedad Bíblica Internacional, esta es un área en el cual hemos puesto nuestra mirada, porque si los pequeños se forman a la luz de las Escrituras serán personas aferradas a Dios, nuestro Señor, y procederán en consecuencia hacia una vida cristiana menos conflictiva. Pero en algún punto fallamos. El acercamiento de los niños a la Palabra de Dios se hace cada vez más difícil. La manera en que vivimos no nos ayuda. La tecnología no la dominamos. Y lo que es más grave, los adultos somos los que nos alejamos del cotidiano andar con la guía del Espíritu Santo por medio de la lectura bíblica.

Se hacen innumerables esfuerzos para que la interacción con el Libro de los libros llegue a nuestras vidas: Experiencia Bíblica en Comunidad, una campaña que está dando grandes frutos donde conocemos el texto bíblico en grupos y compartimos las experiencias. Aplicaciones que nos ayudan a leer la Biblia en un año, que nos comparten planes de estudios o versículos bíblicos todos los días como Youversion. Juegos en forma de trivias con preguntas bíblicas. Ejemplares de la Biblia adaptadas para cada edad, con ilustraciones, comentarios, introducciones a cada libro. Programas de participación activa. Hemos involucrado a músicos, lideres, personas con reconocimiento masivo para incentivar la lectura. Hay tanto que estamos haciendo, pero que pareciera que no alcanza. Los ministerios nos unimos, trabajamos arduamente y con denuedo. Pero nos falta algo.

Mirando atrás, en vidas como la de Billy Graham, encontramos una pasión que necesitamos encender en algunos y de fogonear en otros. Sin lugar a dudas es tiempo de vivir la experiencia de comunión con el Creador a travez de la Biblia. Las nuevas traducciones como la NVI nos ayudan a contextualizar el texto en nuestro lenguaje de hoy, hacerlo entendible.

Quizás lo complicamos los adultos. Lo hicimos demasiado inentendible, aburrido, fuera del contexto de simplicidad que tiene el Evangelio de Jesucristo. Lo hicimos tan complicado que nosotros mismos terminamos por no entender y por ende, no vivir la verdad de la Palabra de Dios. Prefiriendo dar un video juego bajado en nuestros propios teléfonos para que los chicos se entretengan en las reuniones que dándoles la oportunidad de relacionarse con el Creador a través de su propio mensaje.

Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos»”.

Meditemos qué hacemos cada uno de nosotros, quizás sin darnos cuenta, que impide a los niños ir a Jesús.

Esteban R. Fernández
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.
Por favor escríbeme a mailto:esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

 

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