Una de las premisas para seguir en lo que comúnmente se llama “la cresta de la ola” es mantenerse en ascenso. El liderazgo necesita seguir en progreso para influenciar de maneras efectivas y a todo un abanico de diferentes personas. Y si hay algo que impacta es la permanencia en el liderazgo. No soy muy amante del fútbol pero sí sé que el Barcelona es uno de los equipos de futbol-soccer más destacados a nivel mundial. Recientemente fue excluido en los cuartos de final de uno de los torneos más importantes de Europa, y no fue por su archi-enemigo el Real Madrid, sino por Liverpool. Eso hizo que este equipo, cuyo capitán es uno de los más premiados de la historia y el que lleva el récord de mayor cantidad de goles (son 600 si no me equivoco), quedara fuera de la Champions League.

Un buen líder sigue en ascenso
En tiempos tan competitivos como el nuestro, crecer, ascender puede ser un desafío muy grande para un líder. La innovación en tecnología, en métodos de psico-exámenes, de conocimientos múltiples en el desarrollo social, y del ámbito del trabajo, hacen que la exigencia de un profesionalismo de alto rendimiento sea un requisito indispensable a la hora de evaluar candidatos a guiar a un grupo de personas. En el ámbito de la iglesia, aunque haya quienes lo nieguen, sucede de igual manera.

La mayoría reconocen que para alcanzar grandes logros hay que hacer grandes sacrificios, y en el liderazgo es una constante que sucede desde el comienzo del ministerio. Esto produce una catarata de decisiones que involucran la pérdida de privilegios a costa de ganar oportunidades potenciales en el despliegue de un crecimiento que impacte vidas, y las ayude a cambiar para obtener mejores resultados. Aunque parezca muy técnico quizás lo podemos resumir en un “perder para ganar”.

Fue en esto, justamente en lo que pensé cuando dejé el liderazgo de una prestigiosa editorial cristiana que lideré por años. Habíamos editado uno de los libros de mayor ventas después de la Biblia, con copias vendidas, que en ese momento excedían los 30 millones de ejemplares. El presupuesto de la compañía para marketing y publicidad fue uno de los más jugosos de la industria en aquellos años. Pero en mi corazón había algo que latía más fuerte: mi llamado ministerial. Primero fui pastor asociado, enseñé en seminarios, desarrollamos junto a mi esposa lo que denominamos “Nuestra Fortaleza”, equipando líderes de diversos puntos. Más tarde el llamado a trabajar en la industria del libro nuevamente, pero esta vez en una de las casas editoras de Biblias más importantes. Siempre con un ojo en equipar al liderazgo, y así se llama uno de los seminarios que brindamos y que se encuentra bajo la cobertura de la Sociedad Bíblica Internacional — Bíblica.

No fue fácil renunciar a mi puesto de vicepresidente de Editorial Vida. Pero estaba seguro, y hoy lo predico: “cuanto más alto subimos más, debemos renunciar”. Uno se debe a las personas que lidera. Estamos plenamente comprometidos a servir a quienes nos rodean.

Una cosa puedo decir, No sé qué sucederá ahora. Tendremos días difíciles por delante, pero también muchos más bendecidos y de gloria. Y no por alcanzar reconocimiento barato, sino por gozarnos en servir al Señor y a su pueblo. Parafraseando a Martin Luther King, no me importa el ahora. Porque ya estuve en la cima de la montaña. Como cualquiera quisiera estar siempre allí, pero sé que donde me encuentre siempre buscaré escalar para estar más cerca del Dios que lo sabe y lo tiene todo. Solo quiero hacer la voluntad de Dios. Él, en su amor, me permitió alcanzar grandes logros humanos.

Quienes lideramos sabemos que no hay éxito sin sacrificio. Para crecer es necesario menguar. Esta es la verdadera naturaleza del liderazgo heredado de Jesús.

Esteban R. Fernández
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Por favor escríbeme a esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

Leave a Comment